En Comanche, el tiempo florece a otro ritmo. En un territorio donde la Puya raimondii tarda décadas en abrirse al mundo, nació la necesidad de una identidad que honre su fragilidad, su ciencia y la memoria viva de la comunidad.
El proyecto articuló diseño, conservación y turismo comunitario para visibilizar un ecosistema único y activar una experiencia que educa, protege y conecta generaciones.
El isotipo reúne tres elementos del paisaje: la silueta de la Puya, el cerro que la resguarda y las curvas del “CO” que evocan senderos. Un símbolo arraigado al lugar, construido desde la observación del territorio y las referencias visuales compartidas por la comunidad.